
Cada día que pasa me sorprendo a mi misma. Con el tiempo le voy encontrando el punto a mi carácter, pero hay veces que me supero...lo último con lo que me he topado es con un sentimiento que me trae por la calle de la amargura estos dos últimos días y es la envidia. Me enteré hace justo dos días, de que cierto familiar va a ampliar la familia...al principio me alegré, pero la alegría me duró décimas de segundo, porque el siguiente pensamiento que invadió mi cabeza fue "todo el mundo menos nosotros"...pero lo dejas pasar y retomas la conversación, das la enhorabuena a los premiados y te terminas la caña de un trago...ayer me despertó un agudo dolor de bajo vientre; toma ya, la regla. Y es que hay cosas que nunca deben juntarse, porque es cagarla lo mires por donde lo mires. Si todavía andas lamentándote porque hasta "una niñata medio lela" va a ser madre menos tú, juntarlo con una regla dolorosa que te deja seca de endorfinas es sinónimo de un día entero de llantos inconsolables, viéndolo todo tan negro y tan traumático, que hasta dudas de tu estabilidad emocional...y todo se agolpa en tu mente... un año y nueve meses, al principio la cosa era normal, no íbamos a acertar a la primera...pasan los meses y sigue sin pasar nada, porque es "normal"...y vas al médico y donde no pasaba nada, pasa de todo, y empiezas con citas, pruebas, esperas, nervios, fechas, más esperas, más nervios...y con todo vas camino de dos años, y te acuerdas de cuando pensabas que cuando cumplieses 29 años ya tendrías un hijo de un año, que cuando Juanjo pasase la barrera de los 30 ya sería "papá"...."todo el mundo menos nosotros"...entonces lo tienes claro, esto es que no vamos a tener hijos nunca, no sabes bien por qué designio del destino ni por qué motivo, pero tu sino con tu pareja no va compuesto de hijos, y más pensando que "una niñata medio lela" va a ser madre menos tú, eso te convierte en mala persona, y las malas personas no deberían tener hijos...y sigues llorando...también te viene a la mente el como todo el mundo intenta animarte contándote el caso de la vecina de una amiga de una prima de una cuñada, que después de años de intentos, de inseminaciones, in vitros, viajes al extranjero, y años luz de por medio, cuando ya lo daba todo por perdido, se quedó embarazada...y la gente no se da cuenta de que a una persona que se le abre por delante un camino pedregoso, no se le puede "intentar animar" diciéndole que el camino, a parte de piedras, tiene muchos obstáculos y que cuando creas que ya no puedes más, cuando toques fondo y sientas que te vas a morir de agotamiento y desesperación, sólo entonces, el camino empieza a ser llano y fácil de caminar; así que no te obsesiones, terminan diciéndote...creo que es mejor no saber lo que te puede pasar y dejar que se enfrenten las cosas conforme se van encarando...
Soy consciente de que hay que esperar y tener esperanza en que la operación de Juanjo resulte, y que agobiarme así, sólo me hace estar peor y hacer que Juanjo se sienta culpable...tuve que esperar y tener esperanza hace mucho tiempo cuando mi hermano enfermó, y a veces creo que de aquella agoté mi paciencia...y hasta mi cupo de suerte.