Y así es como anda Juanjo ahora; pasito a paso, corto uno y corto el otro, para que no tire de la herida que, aunque descubierta hace medio año, se abrió el martes pasado, por obra y gracia de un cirujano. Ya estamos operados; ya hemos extirpado lo que nos impedía llevar adelante nuestro sueño. Ahora es cuestión de suerte, optimismo y ganas; muchas ganas (después de un mes de recuperación, no os cuento las ganas...je, je).Volveremos a las citas médicas, a los análisis, al "onanismo mañanero y desganao", a las fechas tardías, a las llamadas desesperadas...pero esta vez, es para saber que todo, absolutamente todo, va bien, y a partir de entonces, en cualquier momento tendremos el positivo que tanto ansiamos.